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Embarazo Paso a Paso


 

Primer Trimestre (de la semana 0 a la semana 13)

La mujer tendrá modificaciones hormonales significativas, principalmente debido a la actividad de la placenta (aumento de los niveles hormonales de estrógeno y progesterona). Estos cambios son responsables de una serie de modificaciones, físicas como así también emocionales, que se presentan en esta fase.

Desde el principio, los ciclos menstruales se interrumpen, las glándulas mamarias (senos) crecen y están sensibles, las venas superficiales están más pronunciadas y visibles.

Es común sentirse más emotiva que lo habitual. No es extraño que se experimenten cambios de ánimo y sentimientos ambivalentes con respecto al embarazo, aun cuando éste haya sido intensamente buscado.

Al término del primer trimestre, el embarazo comenzará a evidenciarse en el vientre materno.

A las 6 semanas del atraso menstrual, el bebé tendrá unas 4 semanas de gestación. En esta etapa de desarrollo se lo denomina embrión. Es muy pequeño (tiene un largo de menos de ½ centímetro). Tiene una cabeza, tronco y cola rizada. El tubo neural, que se convertirá en el cerebro y espina dorsal del bebé, se está cerrando y ya se ven las estructuras que se convertirán en los ojos, oídos y corazón. La placenta, que es el órgano que nutrirá al bebé en los próximos nueve meses, también se está formando.

El bebé mide alrededor de 2 a 4 mm.

En este espacio de tiempo las células del embrión se dividen, multiplican y diferencian en distintos tipos de tejidos especializados. Estos bloques de tejidos constituirán los tres mayores sistemas del organismo: nervioso, digestivo y circulatorio.

El bebé está pasando por cambios que gradualmente lo harán verse más como una persona. Se han formado los órganos y sistemas principales del cuerpo, pero éstos no están desarrollados aún. El corazón está latiendo y el esqueleto está adquiriendo forma. La placenta comenzará a formarse, pasará nutrientes de su cuerpo al bebé y retirará productos de desecho del bebé.

A finales del segundo mes, se distinguen las manos y los pies.

El tejido placentario, que primeramente rodeaba todo el saco gestacional, se concentra en un área circular y se adhiere a la pared del útero, formando la placenta. Este órgano especializado provee de oxígeno y nutrientes a su bebé, y produce hormonas que ayudan a mantener el embarazo en un buen estado.

El corazón está constituido y ya late a una razón de 170 latidos por minuto, aproximadamente.
La boca, intestino y estómago se desarrollan rápidamente, pero aún no están en actividad.
El bebé comienza a realizar pequeños movimientos y pataditas, que aún no son percibidos por la madre.
Pesa alrededor de 4 g. y mide entre 2,2 y 3,3 cm. (o 22 – 33 mm.), aproximadamente.

El bebé está creciendo a pasos acelerados, pero todavía es muy pequeño. Tiene tan sólo alrededor de 1,4 a 2 cm. de longitud de la coronilla a las nalgas. Ya tiene párpados, labio superior, y la nariz y orejas se están empezando a formar. El cuerpo se está alargando, pueden reconocerse los brazos y piernas, y es posible ver el esqueleto a través de la piel traslúcida. Los órganos como el corazón y el hígado están funcionando y especializándose más.

Las contexturas del cerebro y cerebelo están completas (con sus lóbulos derecho e izquierdo). Los rudimentos de los ojos y los oídos ya se distinguen claramente, pero ambos ojos deberán esperar a que el sistema nervioso finalice su desarrollo para poder realizar su función.

Se diferencian las cavidades del corazón, que late fuertemente: dos cavidades denominadas aurículas, que reciben la sangre de su hijo, y los denominados ventrículos, que bombean la sangre fetal hacia los distintos territorios del cuerpo.

Los riñones comienzan a crecer y secretan orina. La glándula tiroides está formada y comienza a secretar hormonas.

Su bebé ya tiene bien definidos los dedos de manos y pies, los que tienen pequeñas uñas. Los cartílagos se condensan y el calcio se deposita para originar los huesos.

Al final de este mes, su bebé está totalmente formado y la piel se recubre de un fino vello llamado lanugo, que la protege.

A partir de las 14 semanas, los genitales externos comienzan a diferenciarse y las glándulas endocrinas producen hormonas.

En este período, el examen detallado de ultrasonido podrá descartar la existencia de una serie de anormalidades estructurales y aportar elementos que sugieran la existencia de otros, tales como el Síndrome de Down. También con dicho examen ya se puede exhibir el sexo de su bebé. No obstante, aún está sujeto a errores dependiendo de la resolución entregada por el ecógrafo y la práctica del operador.

El bebé pesa alrededor de 14 a 20 g. y su talla alrededor de es de 16 cm y ya se pueden sentir sus movimientos.

Segundo Trimestre (desde la semana 13 hasta la semana 28)

Los aspectos físicos en este período en la embarazada, en el que la panza comienza a hacerse notar y la mujer experimenta cambios en su cuerpo y en el movimiento de su hijo, aparecen las primeras contracciones.

El segundo trimestre del embarazo abarca desde la semana 13 hasta la semana 28. En ese período, la madre comienza a descubrir el crecimiento de su abdomen, a percibir movimientos del bebé, puede tener contracciones que son normales, fisiológicas y aisladas, especialmente cuando hace actividad física, levanta cosas pesadas, o padece de stress laboral o social. Estas contracciones pueden llevarla a la consulta, en la que el médico -entre otros controles- descartará si hay alguna afección urinaria (lo que es frecuente en este período). Es habitual que el flujo vaginal aumente en este trimestre por una cuestión hormonal. Por lo general, disminuyen o tienden a desaparecer las náuseas y los vómitos y se incrementa la tendencia a la constipación, por una disminución de la actividad intestinal causada por las hormonas.

También es normal que aumente la sed en la embarazada, por lo que se recomienda el consumo de 2 a 3 litros de líquido por día y no retener la orina, para no predisponerse a las infecciones urinarias. La retención urinaria puede causar contracciones.

Hay una anemia fisiológica en este trimestre que es normal, por un aumento del agua en la sangre que diluye los glóbulos rojos. El médico determinará el tratamiento a seguir, pero no es para alarmarse. Dependerá de la alimentación y de ser necesario se le dará algún complemento con hierro, ácido fólico o vitaminas. La mamá debe recibir la vacunación antitetánica o la Doble adultos (difteria y tétanos), que son dos dosis con un mes de diferencia, para darle defensas a ella y al niño.

En cuanto al peso, teóricamente, una mujer promedio puede haber aumentado hasta este momento 4 kilos, dependiendo del peso con el que quedó embarazada. Se considera normal aumentar entre 1 y 1,5 kilo por mes.

Otras sintomatologías que aparecen, son la hinchazón en las piernas o la aparición de várices y que se le duerman los brazos de noche. En relación con los hábitos del sueño está la postura que por comodidad en general las mujeres adoptan en este período: dormir de costado y no panza abajo. Por cambios hormonales, es frecuente que la mamá esté ansiosa, tenga insomnio o fatiga física.

Las consultas al especialista en este trimestre son mensuales. Se realiza una ecografía para ver los datos del crecimiento del bebé y la ubicación de la placenta, alrededor de las semanas 28 a 30.

Tercer Trimestre (desde la semana 28 hasta la semana 40)

Es el tercer y último trimestre del embarazo, que comprende entre la semana 28 y la 40. Los cambios en el cuerpo de la embarazada son cada vez mayores. Comienza la cuenta regresiva

Atención a las posibles molestias

En cuanto a posibles molestias, es normal que en el séptimo mes, aparezcan molestias como hinchazón en las piernas y calambres, probablemente a causa del aumento de la presión de los vasos sanguíneos.

El desarrollo del bebé

En esta etapa el bebé está absolutamente formado y la cabeza es proporcional al cuerpo.

Ha acumulado grasa bajo la piel, la que favorecerá a regular la temperatura corporal. La piel pierde transparencia y toma un color rosado.

Los pulmones están más desarrollados, y si naciera en este momento tendría muy buenas posibilidades de sobrevivir.

El bebé se está preparando para la vida fuera del vientre materno. Sus órganos están formados, su sistema nervioso en funcionamiento, su cerebro no para de aumentar. Después de unos meses de oscuridad, ha llegado el gran momento: ¿cómo será la vista desde ahí dentro? En este mes, abre los ojos por primera vez, además empiezan a salirle las pestañas, que cumplen una función protectora para sus todavía delicados ojos.

Al término del 7º mes, mide unos 37 cm y pesa alrededor de un kilo y medio.

El bebé ocupa prácticamente todo el volumen del útero, dentro de poco adoptará la posición definitiva antes de nacer: con la cabeza hacia abajo preparada para salir. Su piel ya es completamente rosada y cada vez tiene menos pliegues. El bebé absorbe muchísimo calcio, necesario para el correcto desarrollo de sus huesos. Su sistema respiratorio así como el digestivo están prácticamente preparados para funcionar por sí solos y el sistema inmunológico se está empezando a desarrollar. Al finalizar el 8º mes de gestación, el bebé mide, de media, unos 43 o 45 cm y pesa alrededor de los 2,200-2,500 kg.

La tercera ecografía se recomienda al octavo mes del embarazo en torno a las 34 semanas. En ella se busca descartar las posibles malformaciones que no tenían posibilidad de diagnóstico previo. Además se valora el tamaño del feto y se estudian el líquido amniótico y la placenta. Del líquido amniótico se calcula la cantidad. Tanto el exceso como el defecto de líquido amniótico son alteraciones que pueden ayudar a detectar ciertas patologías. De la placenta se valora fundamentalmente su situación y su grado de envejecimiento.

Las últimas cuatro semanas

Una de las primeras cosas que deben estar preparadas es la bolsa para llevar al hospital; a partir de la semana 36 es probable ir en cualquier momento. Entre las semanas 36 y 38 de gestación, la madre sentirá que su bebé encaja la cabeza en la pelvis, lo que le podría producir molestias y un aumento de la frecuencia urinaria. El parto puede producirse entre la semana 37 hasta la 41 y en el noveno mes, el feto pesa alrededor de 3.500 g. y mide entre 48 y 52 cm., aproximadamente.

También podrá sentir ansiedad sobre el futuro, dudas sobre la salud del bebé y ansiedad por el inicio del trabajo de parto. Es conveniente conversar con el médico sobre estos aspectos, él le ayudará a disipar los temores, lo que hará que la madre se sienta más tranquila.
Algunos bebés ya ocupan la posición que mantendrán hasta el parto. La más frecuente es con la cabeza hacia abajo, es decir, orientado hacia la pelvis de la madre.

Los huesos de la cabeza del feto aún no se han fusionado entre sí, permitiendo una mayor plasticidad en el momento del parto y, sobre todo, en la salida por el canal del parto.

Cada día su bebé aumenta de peso, pudiendo aumentar entre 200 y 250 g. en una semana.

En la semana 39 las contracciones se acentúan y se vuelven más regulares, largas e intensas que las que se sentían anteriormente. Si duran unos 30 segundos y la siente con una frecuencia de cada 5 minutos durante una hora, es el momento de acudir al hospital. Al romper bolsa significa una salida inmediata a la maternidad, con o sin contracciones, ya que significa que el bebé ha dejado de estar protegido contra las infecciones.

Al nacer, los ojos presentan un color plomizo azulado, el que cambiará después hasta obtener el color definitivo, aproximadamente a los seis meses después del nacimiento.