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Tipos de parto

Parto en el agua y Natural

Parto en el agua

Esta manera surge en Francia con el doctor Charles Leboyer, al cual este método debe su nombre. Esta técnica requiere de un lugar especialmente dispuesto para realizarla, con agua temperada y preparada para disminuir el riesgo de daño en el bebé por aspiración de líquido.

Sin embargo, este mecanismo no ha sido del todo probado en su inocuidad y aún existen una serie de riesgos no controlados, tanto para la seguridad de la madre como del bebé, por lo que en nuestra opinión no es aconsejable realizarlo.

Parto natural

Otra posibilidad es el "parto natural", método que enseña paulatinamente a controlar el dolor producido por el trabajo de parto.

Si bien el control del dolor es variable según cada persona, éste nunca se anula completamente. Caminar durante el trabajo de parto, realizar masajes y técnicas de relajación específicas, pueden ayudar a controlar el dolor.

No obstante, pueden aparecer durante el parto situaciones que requerirán de una analgesia apropiada, y la ayuda de un anestesista será clave en la solución de eventuales problemas.

Por tal motivo, si una mujer elige este tipo de método para su parto, debe asegurarse de estar en una clínica que le entregue todas las facilidades e infraestructura necesarias para cualquier eventualidad que se presente.

La presencia del padre en el parto enriquece enormemente la unión con el recién nacido, incluso en el parto cesárea.

Parto Normal

Todos los cambios que ocurren, tienen como propósito permitir la salida del feto por los genitales maternos. Éstos ocurren progresivamente durante la gestación. El tiempo de cada fase es variable, dependiendo de la paridad de la madre, del tamaño y posición del bebé y de la extensión de las contracciones uterinas.

Así podemos reconocer claramente tres fases en el trabajo de alumbramiento:

Desaparición y dilatación del cuello uterino

Las contracciones del músculo uterino suministran la potencia y presión que borra y dilata paulatinamente el cuello uterino. Al inicio del trabajo de parto, éstas suceden cada 20 minutos, son cortas y a veces imperceptibles para la mamá. Por lo general no producen dolor.

En este periodo, el cuello uterino cambiará de posición y de firmeza, y comenzará a dilatarse, dejando caer (en algunos casos) una mucosidad espesa y gelatinosa, conocida como tapón mucoso. Su expulsión no necesariamente significará que el parto es inminente, ya que puede eliminarse horas e incluso días antes de que el parto suceda.

Cuando la periodicidad de las contracciones es cada cinco minutos, durante un lapso de una hora, ya se están produciendo modificaciones en el cuello del útero. Sólo a través del tacto vaginal se podrá determinar en forma definitiva si las contracciones han provocado las modificaciones cervicales.

La desaparición del cuello uterino finaliza cuando éste se borra por completo, para luego iniciar el proceso de dilatación. A partir de este momento, las contracciones uterinas se hacen más frecuentes e intensas, el cuello se dilata en forma progresiva y comienza el trabajo de parto.

La ampliación cervical finiquita cuando alcanza su máximo diámetro, 10 cm., tras lo cual la cabeza fetal puede pasar y descender por el canal del parto.

La duración total promedio del trabajo de parto varía entre seis y ocho horas en las multíparas, y entre ocho y 12 horas, en las primigestas.

Al tiempo que avanza la dilatación y las contracciones se hacen más frecuentes, puede aparecer dolor, con lo cual la madre será evaluada por su ginecólogo, quien le indicará la anestesia necesaria, según el periodo de trabajo de parto en la que se encuentre.

En esta etapa puede ocurrir la rotura de membranas ovulares, o bolsa de agua, de manera espontánea o por la acción de su ginecólogo o matrona en su defecto, a través de un tacto vaginal. Esto ayudará a conservar la frecuencia de las contracciones y a que la cabeza del bebé se apoye en el cuello uterino, facilitando su dilatación.

Una vez alcanzada la dilatación completa, inicia el segundo período del parto.

Expulsivo

Este período inicia una vez que el cuello del útero se ha dilatado absolutamente, y culmina con la salida del bebé por los genitales externos de la madre. Se puede esperar hasta 120 minutos, con dilatación completa, el descenso del bebé.

Las contracciones son cada vez más seguidas, de a dos a tres minutos entre una y otra, y se indica su traslado a la sala de partos.

Con cada contracción, deberá hacer el esfuerzo del pujo y descansar cuando ésta desaparezca.

En estos momentos, la cabeza del bebé se halla en el canal vaginal y realiza una serie de movimientos involuntarios, junto al resto del cuerpo, reconociendo su descenso.

Estamos cerca del momento del nacimiento. La cabeza se deja ver por la vagina y, de ser necesario, se efectuará la episiotomía, pequeña incisión quirúrgica de la zona del periné que facilita la salida del feto, evitando que se produzcan desgarros como consecuencia del esfuerzo y presión que ejerce la cabeza para salir.

Una vez que salga la cabeza, descanse y no puje más. Con ello se da paso al tercer período del parto.

Nacimiento o Alumbramiento

Abarca el tiempo en el cual sucede la salida de la placenta y de los anexos ovulares. Es una etapa importante y, generalmente, corta que dura en promedio unos 10 minutos.

Una vez ocurrida la salida del bebé, el útero continúa contrayéndose. Una vez que se desprende la placenta, ésta cae y desciende por el canal vaginal.

Mientras esto ocurre, su hijo está siendo evaluado por el pediatra, quien le informará de su estado al nacer y le será presentado para que se establezca el apego entre padres e hijo. Luego, el bebé es trasladado a la unidad donde será controlado.

Con la salida de la placenta y las membranas ovulares, la unidad médica procederá a la revisión de la cavidad uterina. Esto persigue que la cavidad uterina esté libre de tejido placentario, para permitir una mejor retracción y reducir el sangramiento postparto.

Posteriormente, el médico procederá a realizar una revisión del canal vaginal y del cuello del útero para verificar su estado luego del parto.

Parto por cesárea

De vez en cuando (entre un 15 a 20% de las veces), el equipo médico determinará, ya sea por causas aplicables a la madre o al bebé, que lo más seguro y expedito es que su bebé nazca a través de una operación cesárea.

¿En qué consiste una operación cesárea?

Una cesárea es una operación abdominal realizada para extraer al bebé cuando no es posible o porque es riesgoso realizar un parto vaginal. Su médico realiza una incisión en el abdomen y en el útero para extraer al bebé. El útero es el órgano muscular donde crece y se desarrolla el bebé.

¿Cuándo se practica?

Una cesárea se puede realizar antes de que comience el trabajo de parto, si hay motivos médicos que impidan el trabajo de parto o el parto vaginal. Por ejemplo, si la salud de la madre o del bebé están en riesgo o si el parto vaginal no ofrece seguridad, su equipo médico puede decidir practicarle una cesárea, y esto es lo que llamamos cesárea electiva.

Igualmente se puede hacer una cesárea después de que comienza el trabajo de parto o durante éste. Por ejemplo, esto es necesario cuando la parte del bebé que se enfrenta al canal del parto es la frente, el hombro o las nalgas, en lugar de la cabeza.

En numerosos casos, durante el trabajo de parto el cuello del útero comienza a dilatarse, pero el proceso se detiene antes de lograrse una dilatación completa. Otras mujeres pueden llegar a la dilatación completa, pero no pueden empujar a su bebé lo suficiente dentro del canal del parto. En estas situaciones su equipo médico también puede determinar que sea necesario realizar una cesárea.

En ciertas ocasiones, durante el trabajo de parto, el corazón de su bebé puede latir más lentamente. Esto indica que el bebé no puede tolerar más el trabajo de parto y es necesario hacer una cesárea.

¿Cuál es la preparación para la cesárea, cuando ha sido programada con anterioridad?

Es importante que siga las instrucciones de su equipo médico.
La noche antes de la operación, coma una comida liviana, por ejemplo sopa o ensalada.
No ingiera ni tome nada después de la medianoche ni la mañana anterior a la operación. No debe tomar ni siquiera café, té o agua.
No use esmalte de uñas el día de la operación. Si comienza el trabajo de parto, llame a su equipo médico.
Es importante que planifique su retorno a casa y recuperación después de la operación. Deje tiempo para descansar y trate de encontrar personas que la puedan ayudar con sus quehaceres.
Consulte con su doctor por alguna indicación especial.¿Qué ocurre durante una cesárea?

Un médico especialista le dará anestesia regional o general. La anestesia regional adormece parte del cuerpo y permite que permanezca despierta sin sentir dolor. La anestesia general relaja los músculos, la hace dormir y también impide que sienta dolor.

Una vez que usted esté anestesiada, su médico hace una incisión en la parte baja del abdomen. El tamaño de la incisión dependerá del tamaño de su bebé. Ésta debe ser lo suficientemente amplia para permitir la salida de la cabeza de su bebé.

Después de que nace su bebé, es necesario sacar la placenta y las membranas. Finalmente, el médico sutura el útero y el abdomen.

¿Qué acontece después de la cesárea?

Usted debe permanecer hospitalizada entre tres y cuatro días, dependiendo de su estado y el de su bebé. Después del alta, usted debe guardar reposo en cama por tres días. Su médico la citará a control a los 7 o 10 días después del parto para controlar su evolución y, si procede, retirar los puntos.

Evite levantar cosas pesadas durante seis semanas.

Después de los dos meses, puede comenzar una rutina liviana de ejercicios físicos para recuperar el tono de los músculos abdominales

¿Cuándo debo llamar a mi equipo médico?

Comuníquese con su equipo médico si:
Tiene fiebre mayor de 38ºC (axilar)
Tiene la herida operatoria enrojecida u observa que sale alguna secreción desde ésta